El día en que Nell y Betty humillaron a la Royal Navy: El hundimiento de la Fuerza Z y los bombarderos Mitsubishi G3M y G4M

Recreación de uno de los G4M1 lanzando un torpedos contra uno de los buques de la Fuerza Z

Hermosa recreación pictórica de la batalla, en la que uno de los Mitsubishi G4M1 lanza un torpedo Tipo 91 contra uno de los buques de la Fuerza Z

Es casi seguro que fue el año de 1941 el peor de todos los vividos por la Armada Británica durante la Segunda Guerra Mundial, y posiblemente comparable a los dramáticos meses de 1805, antes de la gran Batalla de Trafalgar. En Mayo, los británicos habían perdido en el Atlántico Norte al gran crucero de batalla HMS Hood, hundido por los certeros proyectiles del poderoso acorazado alemán Bismarck, y submarinos alemanes  habían torpedeado y hundido en el Mediterráneo al portaaviones HMS Ark Royal y al acorazado HMS Barham, éste último con gran pérdida de vidas. Pero en el último mes de aquel año, la siempre orgullosa Royal Navy iba a sufrir un durísimo golpe por parte de la armada japonesa, aunque esta vez, no desde donde pensaban encontrarse a sus enemigos naturales en el mar, sino desde un nuevo rival mucho más agresivo y letal…

Continue reading

Leviatanes Rusos (V): Kalinin K-7

Tripulación de pruebas y equipo de diseño posan junto al gigantesco prototipo del Kalinin K-7 construído, en 1933. Obsérvese el grueso perfil alar.

Tripulación de pruebas y equipo de diseño posan junto al gigantesco prototipo del Kalinin K-7 construido, en 1933. Obsérvese el grueso perfil alar.

Retomando la serie especial de los mastodontes aéreos diseñados en Rusia a lo largo de los más de cien años de la Historia de la Aviación, vamos en esta ocasión a recordar un extraña máquina voladora que, si bien nunca llegó a entrar en servicio, es probablemente uno de los diseños más controvertidos y arriesgados. Un gigantesco bombardero pesado, que, como otros muchos proyectos de la Historia, nació demasiado inmaduro, o los que lo hicieron nacer fueron demasiado ambiciosos. Se trata del Kalinin K-7.

Continue reading

Golondrinas contra Fortalezas: Teruhiko Kobayashi y el Kawasaki Ki-61 Hien

l Capitán Teruhiko Kobayashi posa delante de su Kawasaki Ki-61-I Hien,en el aeródromo de Chofu. Su unidad, el 244º Sentai era una de las unidades más veteranas dedicadas a la protección del espacio aéreo nipón.

El Capitán Teruhiko Kobayashi posa delante de su Kawasaki Ki-61-I Hien,en el aeródromo de Chofu. Su unidad, el 244º Sentai, era una de las unidades más veteranas dedicadas a la protección del espacio aéreo nipón.

3 de diciembre de 1944. Una formación cerrada de 86 Superfortalezas vuela en dirección a Tokio procedente de Saipán. De pronto, a las 14.16 horas (hora local), un interceptor Kawasaki Ki-61 ataca desde lo alto al bombardero situado en cabeza (B-29-41-BW, matrícula 42-24656 y bautizado como  Rosalía Rocket), impactando en los motores 2 y 4 al instante. Inmediatamente, el pesado bombardero empieza a perder altura y velocidad y se sale de la formación. Rodeado por hasta una docena de cazas japoneses que lo atacan como lobos, el B-29 cae en ángulo de 80 grados a tierra. Nueve de sus tripulantes logran saltar del avión. Uno de los pilotos que logró alcanzar de muerte al bombardero fue Teruhiko Kobayashi. Y es que, a finales de 1944, el capitán Kobayashi se iba a convertir, con solo 24 años, en el jefe de regimiento más joven que volaba en las Fuerzas Aéreas del Ejército Japonés, al mando del 244º Sentai. En la orgía de fuego que se habían convertido las ciudades del Japón debido a las cada vez más precisas y destructivas incursiones de los B-29 Superfortress americanos, Kobayashi fue uno de los escasos aviadores capaz de derribar un número significativo de aquellos gigantescos bombarderos, y sobre todo, vivió para poder contarlo. Hablamos de él y de su montura, el esbelto Kawasaki Ki-61 Hien (Golondrina)…
Continue reading

El Martillo del Japón: Boeing B-29 Superfortress

Recreación pictórica de las Superfortalezas regresando a Iwo Jima, averiadas y con heridos a bordo en muchas ocasiones...

Recreación del aterrizaje de emergencia de una de las Superfortalezas en Iwo Jima, tras cumplir una misión de bombardeo sobre el Japón. La construcción de una pista para este fin en la isla volcánica (a 1.200 km del archipiélago nipón) salvó a muchos B-29 averiados de caer al mar en su regreso a las Marianas (fuente: John Shaw Aviation Art)

En anteriores post hemos tocado de forma tangencial la historia, concepción, desarrollo, historial operativo y legado de este avión. Primaba, en un caso, su valor como ejecutor de una de las armas más terribles que el mundo ha podido ver (Enola Gay). En otro, fue, sin embargo, amable protagonista de una divertida cinta de aventuras Disney. Sin embargo, en esta ocasión vamos a hablar del avión como la gran máquina voladora que era, y no solo como concepto de arma ejecutora, arma disuasoria o como simplemente un gran icono aeronáutico, todo ello en la medida de lo posible, ya que es muy difícil desembarazarnos de esos valores en un avión como éste, el Boeing B-29 Superfortress

Continue reading

Tragedia, terrorismo y responsabilidades: el desastre del Vuelo MH17 de Malaysia Airlines

El avión siniestrado, un Boeing 777-2H6/ER y matriculado como 9M-MRD, es remolcado desde su aparcamiento a terminal en el aeropuerto de Frankfurt. El avión fue fabricado en 1997 (28411/84) y acumulaba 75.322 horas de vuelo (fuente: Alexander Karmazin/Airliners.net)

El avión siniestrado, un Boeing 777-2H6/ER y matriculado como 9M-MRD, es remolcado desde su aparcamiento a terminal en el aeropuerto de Frankfurt. El avión fue fabricado en 1997 (28411/84) y acumulaba 75.322 horas de vuelo (fuente: Alexander Karmazin/Airliners.net)

Terribles son las noticias que vuelven a ensombrecer la hermosa rutina diaria de la aviación. Sin haber sabido aún qué le ha sucedido al vuelo MH370 de Malaysia Airlines, donde el oneroso peso de la actualidad va dejándolo poco a poco en el olvido y manteniéndolo como un extrañísimo enigma, de las que suceden en lugares remotos y del que aún no han podido extraerse conclusiones, hemos sabido del accidente de otro Boeing 777-200ER de esta compañía sobre espacio aéreo ucraniano. A las 14:15 horas (GMT) del 17 de julio, el Boeing 777-2H6/ER con matrícula 9M-MRD y 298 personas a bordo, entre pasajeros y tripulación, y que cubría la ruta entre Ámsterdam y Kuala Lumpur, desapareció de los radares. Minutos más tarde, el enorme birreactor se estrelló contra el suelo en Grabovo (Ucrania) cerca de la frontera con Rusia. Las primeras imágenes ya nos permitían saber que la posibilidad de encontrar supervivientes era totalmente nula.

Inmediatamente surgió la posibilidad, cada vez más contrastada y respaldada por las autoridades aeronáuticas, militares y civiles, de que el avión ha sido derribado por un misil disparado desde tierra. ¿Pero quien ha apretado el gatillo? Continue reading

Aviación en el cómic: El Gran Duque

 

El Gran Duque, de Yann e Hirault (Norma Editorial)Recientemente recibí de mi “amigo invisible” navideño, un fantástico regalo. Se trataba de dos magníficos libros que deseaba leer con mucho interés desde tiempo atrás. Uno de ellos era una magnífica historia de los Estados Unidos, muy bien documentada y compilada. Y parece que dicho amigo me leyó el pensamiento, porque el segundo libro es uno de los cómics de aviación que más ganas tenía de saborear. Un cómic para adultos, con magníficas dosis de acción, sensualidad, realismo bélico y sobre todo aviones, magníficos y bellos aviones. Su título: “El Gran Duque”, de Yann e Hirault (Norma Editorial). La aviación ejerce un efecto místico en gente de todas las generaciones y a lo largo de la historia y los argumentos de aventuras que pueden llegar a ofrecer son infinitos. De entre todos, los aviones que aparecen en esta deliciosa obra gráfica, un verdadero catálogo para cualquier aficionado, me quedaré con uno de los pilotados por el protagonista y que da nombre a todo el cómic. Se trata del fabuloso caza nocturno Heinkel He 219 Uhu (búho en alemán), uno de los mejores aviones de combate de la Segunda Guerra Mundial… Continue reading