El Escudo Ferrari y el origen del Cavallino Rampante

Francesco Baracca posa junto a su potente SPAD S.XIII con el cavallino rampante en el costado de babor del fuselaje (fuente: defencetalk.com)

Francesco Baracca posa junto a su potente SPAD S.XIII con el cavallino rampante en el costado de babor del fuselaje. (defencetalk.com)

Cuantísimo se ha escrito sobre la historia de la más famosa de las marcas de automóviles de lujo: Ferrari… de la historia de la marca, del perfil de su creador, de sus éxitos y fracasos, y de sus mejores y más famosos tópicos. El color rojo inimitable, la herencia Alfa Romeo, los mejores pilotos de Fórmula 1 o Gran Turismo que los han pilotado. Otras marcas han batallado con el fabricante de Maranello para arrebatarle ese papel universal que sin embargo nadie ha sido capaz de suprimir (y lo dice un fanático de los mejores Pegaso de los cincuenta, orgullo de una España ya muy lejana).

Quizá no haya mejor icono para identificar a Ferrari que su propio emblema, el eterno cavallino rampante, símbolo de potencia y orgullo, pintado en color negro sobre un fondo amarillo. Más de un aficionado ya sabrá que su origen parte en el emblema personal de un as de la aviación italiana durante la Primera Guerra Mundial, Francesco Baracca, posiblemente el mejor aviador en el bando transalpino durante aquella denominada “Gran Guerra”. Pero, ¿sabemos realmente como ha llegado ese escudo a lucir en los famosos y rojos coches deportivos diseñados por Enzo Ferrari? Continue reading

“Tokyo Rose”: La primera incursión de una Superfortaleza sobre Tokio

Steakley (primero empezando por la derecha) y su tripulación, posan ante el F-13 "Tokyo Rose" en esta fotografía publicitaria para la prensa, ya de regreso en Estados Unidos

Steakley (primero empezando por la derecha) y su tripulación, posan ante el F-13 “Tokyo Rose” en esta fotografía publicitaria para la prensa, ya de regreso en Estados Unidos.

El 1 de noviembre de 1944, los habitantes de Tokio oyeron sonidos de motores aeronáuticos y miraron al cielo. Realmente quedaron muy conmocionados cuando comprobaron que se trataba de una avión norteamericano. Ya quedaba muy lejos aquel raid de 1942, cuando Doolittle atacó la ciudad por sorpresa. Las baterías antiaéreas empezaron a disparar y los aviones interceptores despegaron. El plateado avión, que parecía gigantesco, dio varios círculos durante una media hora sobre la capital y terminó desapareciendo. Los civiles tokiotas celebraron aliviados que aquel enorme cuatrimotor no hubiera lanzado nada, pero sintieron aquella visita como un mal presagio. No era para menos. Aquel avión, bautizado como Tokio Rose, era una versión de reconocimiento que llevaría a los Servicios de Inteligencia Aliados toda la información posible para iniciar una gigantesca campaña de bombardeo contra el Archipiélago Japonés… Continue reading

Aviones de corazón débil: Avro 679 Manchester vs. Heinkel He 177 “Greif”

Son muchísimos los casos a lo largo de la Historia de la Aviación en los que un buen diseño aeronáutico se ve empañado por factores técnicos que lo acompañan: Una mala concepción de la especificación que justifica su fabricación, una decisión política incorrecta o, simplemente, que técnicamente en ese momento ese diseño no está aún preparado para cumplir con garantías su cometido. Como veremos, esta circunstancia no es patrimonio de ninguna fuerza aérea, pero la diferencia está en ser capaz o no de rectificar a tiempo.

Heinkel He 177

Heinkel He 177A-5 del II/KG 40 preparándose para una misión desde su base francesa de Merignac. Obsérvese el giro contrarrotante de ambas hélices (Bundesarchiv).

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Spellman y la bendición de los Lockheed Super Constellation de Iberia

El cardenal Spellman rocía con agua bendita el primer Lockheed Super Constellation de Iberia, el EC-AIN "Santa María, ante la mirada de Howard Cullman, de la PNYA, en el aeropuerto de Idlewild (futuro John F. Kennedy) de Los Ángeles. 20 de Junio de 1954 (Harry Ransom Center. http://norman.hrc.utexas.edu/)

El cardenal Spellman rocía con agua bendita el primer Lockheed Super Constellation de Iberia, el EC-AIN “Santa María”, ante la atenta mirada de Howard Cullman, presidente de la Autoridad Aeroportuaria de Nueva York (PNYA), en el Aeropuerto de Idlewild (futuro John F. Kennedy) de Los Ángeles. 20 de Junio de 1954 (Harry Ransom Center. http://norman.hrc.utexas.edu/)

Ya que estamos recordando, en este año de efemérides para Iberia, hitos aeronáuticos de su larga y muchas veces azarosa historia, qué menos que traer a la memoria la llegada de uno de los mejores aviones de su tiempo a la compañía de bandera de España: el Lockheed Super Constellation. Una de las más preciosas máquinas para volar que haya hecho nunca el hombre, orgullosa de sí misma y capaz, de verdad, de atravesar con velocidad y con estilo, la Ruta de las rutas: el Atlántico Norte. Sucedió en los tiempos en que el Régimen de Franco empezaba a ser mirado en los Estados Unidos como un útil aliado geográfico antes que un molesto enemigo superviviente del Eje. España, acercada a la órbita norteamericana merced sobre todo a los Pactos de Madrid, firmados en 1953, donde se establecían las pautas para el establecimiento de Bases Militares norteamericanas y colaboración militar mutua, buscaba recuperar un perfil internacional que estaba perdido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

En aquellos momentos, el gobierno se cuidaba, por tanto, de proyectar al exterior estratégicos signos de modernidad para una nación que quería demostrar de esta manera, su deseo de salir del aislamiento al que se le había sometido por los Aliados tras 1945, costara lo que costara. Y uno de aquellos signos estaban concentrados en su aviación comercial, en sus enlaces con el exterior servidos por Iberia. Porque en aquellos tiempos, una aerolínea de bandera hacía perfectamente honor a su nombre, pero en el caso de España, mucho más. Continue reading

Spruce Goose: El Absurdo Buque Volador de Howard Hughes

Howard Hughes, a los mandos de su Spruce Goose en Long Beach, el 2 de noviembre de 1947 (http://www.joycerey.com)

Howard Hughes, a los mandos de su Spruce Goose en Long Beach, el 2 de noviembre de 1947 (http://www.joycerey.com).

El 2 de noviembre de 1947, hace justamente setenta años, el avión más colosal que jamás hubiera construido el ser humano, se preparó para despegar sobre las aguas de Long Beach, en California, para demostrar al mundo, pero sobre todo, a su propietario y constructor, el excéntrico millonario Howard Hughes, que aquel navío con alas era capaz de volar. El Hughes H-4 Hercules iniciaba así su primer…y único vuelo. Separado del Pacífico poco más de una decena de metros y durante aproximadamente una milla naútica, aquel mastodonte volvió a posarse y tras servir de espectáculo en aquella jornada histórica, regresó al hangar preparado para él, como si de un gran incomprendido se tratase. No volvió a volar jamás. Continue reading

El último Coronado de Spantax

Sucio y cansado, el Convair CV-990 Coronado EC-BZO de Spantax espera en la Base Aérea de Son Sant Joan buenas noticias ante un futuro cada vez más incierto.

Sucio y cansado, el Convair CV-990 Coronado EC-BZO de Spantax espera en la Base Aérea de Son Sant Joan buenas noticias ante un futuro cada vez más incierto.

Mes tras mes, cumplo el rito de leer con avidez las novedades que llegan de una de las publicaciones más veteranas del panorama aeronáutico español, la ubicua y célebre Avion Revue. Ya hace muchos años que la recojo del kiosco como si de un ritual se tratase. Sinceramente, no hay mayor placer que leer sobre el papel, hojear y repasar. Y no hay e-book, o como se llame el dichoso aparato, que lo iguale. Este pasado mes de enero leo con tristeza y preocupación en una de sus páginas, de como el último Convair Coronado de Spantax, abandonado en la Base Aérea de Son Sant Joan, en la isla de Palma, corre serio riesgo de desaparecer. Continue reading