Redescubriendo América: 70 años del primer vuelo transatlántico de Iberia

22 de septiembre de 1946. La tripulación del flamante DC-4 posa en el aeropuerto de Barajas, antes de iniciar su primer vuelo transatlántico (Iberia / Fototeca Paloma Jose Julio)

22 de septiembre de 1946. La tripulación del flamante DC-4 posa en el aeropuerto de Barajas, antes de iniciar su primer vuelo transatlántico (Iberia / Fototeca Paloma Jose Julio)

La aviación que actualmente conocemos es quizá una de las mejores demostraciones de lo que el ser humano, cuando no se dedica a hacerse la vida imposible, es capaz de conseguir. Volar es sencillo, volar es seguro, volar es cómodo. No tiene casi ninguna novedad digna de mención para el usuario de hoy. Conectarte a la página web de la aerolínea deseada, buscar los enlaces que convengan, pagar, y punto. Lo siguiente es dirigirte al aeropuerto deseado…y a volar.

Sin embargo, la aviación era algo bien distinto hace setenta años. Cierto es que había cambiado mucho tras la Segunda Guerra Mundial, que, a precio de sangre, la había hecho madurar y convertirla en un arma formidable y precisa. Los militares aliados vencedores podían trasladarse de un sitio a otro con mucha más seguridad, y los civiles podrían hacerlo también. Pero de ahí a lo que se ha convertido ahora, media todo un mundo. A finales de los años cuarenta, una nueva generación de aviones de pistón cruzaban de nuevo Europa y con cada vez más frecuencia el Atlántico, pero ni el ciudadano medio concebía a la aviación como un servicio a su alcance, ni la aviación misma se había desembarazado aún de sus estructuras y procedimientos militares.

Por eso, y por otras razones, tenemos que hacer justicia al recordar que se han cumplido recientemente los setenta años del primer vuelo comercial a América por parte de una aerolínea española, Historia de la aviación española a la que no se le debe restar ni un ápice de importancia, ya que reabrió vínculos perdidos, muchos de ellos dormidos en las páginas de viejos libros… Continue reading

Aterrizaje del Solar Impulse 2 en Sevilla: Otro hito de la Historia de la Aviación

El Solar Impulse 2 en su aproximación final a la pista de San Pablo (Reuters/El Confidencial)

El Solar Impulse 2 en su aproximación final a la pista de San Pablo (Reuters/El Confidencial)

Cuando el pasado 23 de junio tomaba tierra el gigantesco Solar Impulse 2 en el Aeropuerto de Sevilla, las principales ideas de la noticia eran relativas a la interesante y positiva iniciativa de sus promotores de demostrar al mundo que la tecnología no tienen por qué estar reñida con el crecimiento sostenible y la preocupación y respeto al Medio Ambiente. No me extraña, ya que es indudable que la demostración de que una aeronave, solamente alimentada por la energía del sol, sea capaz de dar la vuelta al mundo resulta todo un hito en la historia de la aviación mundial.

Es ahora, cuando en la pasada madrugada, a las 06.18 horas, el extraño aeroplano despegaba de San Pablo, tras esperar pacientemente las mejores condiciones meteorológicas, así como el fin de la Fiesta Musulmana del Ramadán, para poder cruzar el Mediterráneo y aterrizar sin problema en El Cairo, reflexiono brevemente ante lo que este vuelo supone. Y no solo lo que supone en sí. No puedo aportar apenas nada nuevo en lo que todo el mundo asume, que es que se puede así demostrar al mundo que las energías renovables, bien utilizadas, y respaldadas por la confianza de los gobiernos, son capaces de lograr cosas imposibles de imaginar hace unos años.

No es el Solar Impulse 2 un avión con un futuro comercial, ni pretende serlo. Aún no hay tecnología capaz de transportar pasajeros en condiciones similares a las de una nave convencional. Es más bien una forma de enviar un mensaje a la sociedad, de que un buen futuro es también posible. Pero, no solo es esto. El ánimo de Bertrand Piccard y André Borschberg, creadores y gestores de este proyecto, tanto en tierra como en el aire, es el mismo que el de los otros pioneros de la aviación. Los mismos que hace décadas convirtieron a unas peligrosas máquinas en un instrumento para acercar a las personas y hacernos la vida más sencilla. Una aventura que se convirtió en el dominio de quizá uno de los anhelos más antiguos de la inhumanidad: conquistar el aire.

Flanqueado por los C.101 de la Patrulla Águila, el Solar Impulse 2 sobrevuela San Pablo (www.sevillaactualidad.com/)

Flanqueado por los C.101 de la Patrulla Águila, el Solar Impulse 2 sobrevuela San Pablo (www.sevillaactualidad.com/)

Allí están en ese Olimpo aéreo los que hicieron de Inglaterra dejara de ser una isla, como Louis Blériot en su frágil Blériot XI, allá por 1909, o los que unieron continentes desafiando los límites de la tecnología de aquella época, como Lindbergh en su minúsculo Spirit of St. Louis, Costes y Bellonte con el Point D´Interrogation y Amelia Earhart tratando de dar la vuelta al mundo en un Lockheed Electra. Y allí están los que perdieron ese desafío, como la propia Amelia, o los infortunados Nungesser y Colí, desaparecidos con su Oiseau Blanc, casi a la vez que Lindbergh entraba en la historia de la humanidad por derecho propio. Éxitos y fracasos que nunca cayeron en saco roto. Más y más alto…

Y la ciudad de Sevilla, hoy como entonces, fue testigo de muchos de los hitos aeronáuticos de la época. Desde aquí , y en la vieja Dehesa de Tablada despegaron el Jesús del Gran Poder de Jiménez e Iglesias y el Cuatro Vientos de Barberán y Collar, vuelos épicos que en lo referente a la aeronáutica, España aun era capaz de sumar con orgullo a la historia y al progreso. Como ha sucedido con el Solar Impulse 2, quizá ellos solo sospecharan lo que estaban consiguiendo, pero realmente entraron en la historia. Y esta vez, pudimos ser privilegiados testigos…

Aviación con nombre de mujer (II): Jacqueline Cochran

Jacqueline Cochran a los mandos de un Curtiss P-40 Warhawk, en los tiempos de servicio en el WASP

Jacqueline Cochran a los mandos de un Curtiss P-40 Warhawk, en los tiempos de servicio en el WASP

Jacqueline Cochran. Otra mujer de personalidad arrebatadora e indestructible, capaz de hacer lo que se propusiera. Una mujer hecha a sí misma, otro ejemplo de validez del sueño americano de conseguir lo que se propone. Doblemente difícil por conseguirlo en la época en lo que lo hizo y en un mundo donde, aeronáutica y feminidad no estaban, digámoslo así, bien avenidos. Por eso, que llegara a ser la primera mujer en superar la barrera del sonido, quizá fuera lo menos complicado… Continue reading

Vencer la barrera del sonido: Chuck Yeager

Chuck Yeager posa delante de su pequeño Bell X-1 "Glamorous Glennis". Él y su esposa estaban a punto de entrar en la historia de la aviación

Chuck Yeager posa delante de su pequeño Bell X-1 “Glamorous Glennis”. Él y su esposa estaban a punto de entrar en la historia de la aviación

Hoy recordamos desde este rincón aeronáutico a Charles Chuck Yeager, el primer hombre que atravesó la barrera del sonido. A bordo de su afilado Bell X-1 experimental, alcanzó Mach 1.06 sobre los cielos del aeródromo militar de Muroc en California (actualmente Base Edwards) un 14 de octubre de 1947Continue reading

La extraña pareja: S.20/S.21 Composite

Short-Mayo S.20/S.21 CompositeSin escala desde Dundee (Escocia) hasta Alexander Bay (Sudáfrica), con un vuelo de 9.728 kilómetros, realizados en 42 horas y 5 minutos. Esta espectacular singladura se inició el 6 de octubre de 1938, y sus protagonistas fueron no uno, sino dos aviones, unidos en uno de los proyectos más ambiciosos de la aviación comercial: el Short-Mayo S.20/S.21 Composite. Un proyecto que en una época tan dorada de la aviación como los años de preguerra, en la que el Imperio Británico se encontraba en el punto más alto de su apogeo y en la que su vanidad era tan grande como los territorios que administraba, la era de los Empire Boats, en el que cualquier proyecto podría tener cabida. Continue reading

El CASA Breguet XIX y los vuelos transatlánticos (II): Cuatro Vientos

Hermosa efeméride la que hoy queremos recordar desde este rincón aeronáutico. Y es que hoy, 10 de junio, son 80 años los que han transcurrido desde que el “Cuatro Vientos” despegó en una fresca madrugada de junio en Sevilla para cumplir con su cita con la historia, y desgraciadamente, para encontrarse con su destino…

El flamante "Cuatro Vientos" espera, alineado en la factoría de CASA en Getafe, a iniciar su raid transatlántico

El flamante “Cuatro Vientos” espera, alineado en la factoría de CASA en Getafe, a iniciar su raid transatlántico

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