Bombardeo de Tokio: Setenta años después

Terrorífica imagen de la ciudad de Tokio, arrasada por las bombas incendiarias tras el bombardeo del 9 al 10 de marzo de 1945.

Terrorífica imagen de la ciudad de Tokio, arrasada por las bombas incendiarias tras el bombardeo del 9 al 10 de marzo de 1945.

Estos pasados días, en la noche del 9 al 10 de marzo, se cumplieron setenta años del Holocausto de Tokio, uno de los bombardeos más destructivos de la historia. Cuando recordamos los bombardeos sobre el Japón, no tenemos mucha dificultad para fijar nuestra mirada en los iconos de los lanzamientos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. Sin embargo, si aquellas dos bombas nucleares arrasaron en segundos esas dos ciudades, para apuntarlas en la negra lista de las mártires de la barbarie humana, no podemos pensar que el esfuerzo bélico contra el Japón se había limitado a eso. Aquellos dos lanzamientos simplemente supusieron el punto y final de un conflicto que no se sabía hasta entonces cómo y cuándo acabaría y en el que los Estados Unidos avisaron a los nipones de que solo quedaba una u otra opción: la rendición o las cenizas. Pero todo aquello comenzó antes, en el momento en que los B-29 empezaron a atacar ciudades enteras, pero no utilizando bombas convencionales, sino artefactos incendiarios. Tokio fue la primera de las ciudades en sufrirlo, un 10 de marzo de 1945. Continue reading →

Curtiss C-46 Commando: Triunfo en la Sombra

Con setenta años a sus espaldas, este Curtiss C-46 Commando de Buffalo Airways reposa listo para otra jornada de trabajo en las Tierras del Noroeste canadiense. La garza de Lufthansa permanece de los tiempos en que operaba con la aerolínea germana, medio siglo atrás.

Con setenta años a sus espaldas, este Curtiss C-46 Commando de Buffalo Airways reposa listo para otra jornada de trabajo en las Tierras del Noroeste canadiense. La garza de Lufthansa permanece de los tiempos en que operaba con la aerolínea germana, medio siglo atrás.

Hubo un tiempo en que la televisión que me tuvo enganchado mucho tiempo a los canales de documentales. Verdaderamente es un fenómeno social la proliferación de realities que versan sobre cualquier tema, a cual más descabellado. Que si unos zumbados que hacen acuarios, mientras otro tipo que se dedica a devorar platos gigantes de comidas, otros que se llevan coches embargados por la fuerza, o revientan trasteros, por no decir las casas de empeño (sinceramente, seguir a la familia de Las Vegas es más aprovechable que a los matones de Detroit). Yo me quedo, evidentemente con los realities que tengan un mínimo de credibilidad, como los camioneros en el hielo, mecánicos británicos que dejan como nuevos coches sensacionales y, sobre todo, de aviones. Digo esto porque hubo una serie de aviación que me encantaba (descartemos la magnífica Mayday Catástrofes Aéreas porque no se trata precisamente de un reality): Pilotos del Ártico (Ice Pilots NWT), que cuenta la historia del día a día de una aerolínea que opera en uno de los entornos más complicados y duros del mundo, como es el helado Noroeste del Canadá. Pero si es interesante el día a día de las operaciones de la aerolínea, es porque es a través de una flota de aviones cuya edad ronda los sesenta años como mínimo. Buffalo Airways, que es como se llama esta peculiar compañía cuenta con unos cincuenta aviones para efectuar servicios regulares de transporte de pasajeros o carga, incluyendo eternos bimotores Douglas DC-3, cuatrimotores Douglas DC-4 y algunos turbohélices Lockheed Electra. Auténticas leyendas de la aviación. Sin embargo, el que más me llamó la atención fue un bimotor de formas menos agraciadas que el eterno Dakota, aunque bastante más grande. El morro, visto de frente, asemeja un par de labios a punto de dar un beso al espectador. Curioso, sin duda. Verdaderamente oscurecido ante las mencionadas joyas de la aviación, es éste otro de los aviones que tuvieron la mala suerte de volar en la misma época que un avión archifamoso que oscureció la historia de cualquier rival. Hablamos del Curtiss C-46 Commando… Continue reading →

Aterrizar en un barco: Eugene Ely y su Curtiss Pusher en el primer apontaje de la historia

Eugene Ely y su Curtiss entran en la historia aterrizando en la cubierta del crucero norteamericano USS Pennsylvania

Eugene Ely y su Curtiss entran en la historia aterrizando en la cubierta del crucero norteamericano USS Pennsylvania, en la bahía de San Francisco

Seguramente ninguno de los protagonistas de la hazaña se dio cuenta en aquel momento de que iban a revolucionar no solo la historia de la aviación, sino también las reglas del juego de la Guerra en el Mar y casi, de los conflictos venideros. El pasado 18 de enero se cumplieron 114 años del primer aterrizaje de un avión en un buque. Lo que surgió de una aventura, un reto, y una demostración de la valía de aquellas frágiles máquinas de madera y tela, diseñadas y pilotadas por valientes y entusiastas pioneros de la aviación, pasó a abrir un nuevo campo en la ingeniería naval, y en menos de una década después, empezaban a surgir en las mejores marinas del mundo la nave que se convirtió en capital del poder naval: el portaaviones.

Un día como aquel pero del ya lejano 1911, el joven piloto Eugene Burton Ely subió a la rudimentaria cabina de su frágil Curtiss Model D (o Curtiss Pusher), un biplano con hélice impulsora y 40 hp de potencia en el Hipódromo de Tanforan, adaptado como improvisado aeródromo y situado en la península de San Francisco, en California. En la toldilla del crucero acorazado USS Pennsylvania (ACR-4), anclado en la bahía, se había dispuesto una plataforma de 30 metros de longitud y 10 de ancho, atravesada de banda a banda por 22 tensores sujetos por sacos de arena. Ely había dispuesto tres ganchos en el tren de aterrizaje triciclo de su avión, con el fin de ir enganchándose a los tensores y detener el Curtiss al final de la plataforma. Por último, en caso de que todo fallara, se había dispuesto un grueso toldo para frenar. El Pusher despegó y se aproximó por la popa al crucero, con una velocidad de aproximación de sesenta kilómetros por hora, algo por encima de lo calculado debido al viento de cola. Ely vira y corta los gases. El biplano tocó en la plataforma y enganchó en el duodécimo retén, quedando detenido completamente 25 metros después. ¡Era la primera vez que un avión aterrizaba en un barco!

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Antoine de Saint-Exupéry: sueños de aviación al encuentro de «El principito» en el desierto

Antoine de Saint-Exupéry se apoya pensativo en el maltrecho fuselaje de su Caudron tras ser rescatado. Concluía ahí su intento de récord a Vietnam, pero surgía una de las obras cumbre de la literatura universal

Antoine de Saint-Exupéry se apoya pensativo en el maltrecho fuselaje de su Caudron tras ser rescatado. Concluía ahí su intento de récord a Vietnam, pero surgía una de las obras cumbre de la literatura universal

«Era un vendedor de píldoras perfeccionadas que calman la sed. Se toma una por semana y no se siente más la necesidad de beber. – ¿Por qué vendes esto? -Dijo el principito. – Es una gran economía de tiempo – replicó el comerciante. – Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos por semana. – ¿Qué se hace con estos cincuenta tres minutos? – ¡Se hace lo que cada uno quiera! -Yo, -dijo el principito – si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría lentamente hacia una fuente».

(El Principito)

Viaje al desierto, vida en el aire. Decepción en tierra. Sueños e ilusión sobre las nubes. Fue Saint-Exupéry un enamorado de la aviación, uno de aquellos pioneros que consolidaron una de las aventuras más fascinantes que haya podido desarrollar el ser humano…

Creo que tuvo dos vías para manifestar sus sentimientos, para sentirse feliz y expresar en justicia sus capacidades. Una fue la escritura. Su obra es mundialmente reconocida y toda su producción lo ha elevado directamente a la cota de los autores que todo lector reconoce generación tras generación. La otra es la aviación. Amargas decepciones y frustraciones a veces le aportó, al ser tachado de aviador aficionado, incluso de mediocre piloto. Vio como su sueño de la Aéropostale desaparecía tras la crisis de principios de los años treinta. A punto estuvo de perder la vida en varias ocasiones en varios accidentes, y finalmente desapareció…para volar más alto, sobre las costas de Córcega en un día de julio de 1944, a los mandos de su P-38 Lightning en misión de reconocimiento. Pero era su pasión desde el principio, y claro está que a veces, al mezclar ambas pasiones, podrían surgir las obras imperecederas. Tinta y aviación ¿Sucedió así con El Principito?

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Airbus A350 XWB para el futuro de Iberia

Uno de los A330-300 recién incorporados a la flota de Iberia, despega de Madrid (fuente: Sergio Pérez Aguado / Airliner.net)

Uno de los A330-300 recién incorporados a la flota de Iberia, despega de Madrid (fuente: Sergio Pérez Aguado / Airliner.net)

Tras tantas noticias negativas e inquietantes acerca del futuro de la compañía de bandera española, Iberia, sumida en proceso de draconiana reestructuración, nos alegramos que el viernes se hiciera público que el grupo International Airlines Group (IAG), gestor y propietario de la aerolínea española, así como también de la británica British Airways, iba a asignar un lote de aviones Airbus o Boeing de largo recorrido para renovar su flota. Esa promesa iba a depender de que la otrora poderosa compañía hiciera bien sus deberes y cambiara radicalmente la trayectoria negativa de sus cuentas. Sin ello, IAG no daría luz verde a un segundo proceso de renovación de la empresa. Continue reading →

Leviatanes Rusos (III): Tupolev ANT-20 «Maksim Gorky»

El gigantesco ANT-20, escoltado por dos cazas I-5, sobrevuela la Plaza Roja durante un desfile militar el 19 de julio de 1934 (fuente: Von Hardesty/NASM)

El gigantesco ANT-20, escoltado por dos cazas I-5, sobrevuela la Plaza Roja durante un desfile militar el 19 de julio de 1934 (fuente: Von Hardesty/NASM)

El desarrollo del ANT-20, el avión terrestre más grande del mundo durante los años treinta, un verdadero reto tecnológico para la firma rusa dirigida por el ingeniero Andrei M. Túpolev y para la propia industria aeronáutica soviética, heredaba soluciones tecnológicas de otro gran avión como había sido el ANT-14 «Pravda», así como de proyectos militares experimentales como el bombardero pesado ANT-16, pero sobre todo, suponía la máxima expresión de lo que la nueva URSS deseaba proyectar al mundo: la superioridad soviética como régimen y como realidad social de progreso. Para ello, la tecnología cumplía un papel fundamental, y la función de la nueva aviación como aparato de propaganda, resultaría definitiva para el desarrollo de este mastodonte metálico.

El germen de la construcción de este aeroplano comienza en 1932, cuando la Unión de Escritores y Editores Soviéticos, encabezada por Mikhail Koltsov, que deseaba conmemorar el cuadragésimo aniversario del comienzo de la carrera literaria de un escritor tan sobresaliente y tan afecto por otro lado al nuevo régimen soviético como Maksim Gorky, solicitó la construcción de una gran aeronave bautizada con su nombre para que realizara una importante campaña publicitaria por lo largo y ancho del vasto estado soviético. Continue reading →