Aviación y Cine (VIII): Los aviones de Indiana Jones

Indy-Lastcrusade01La trilogía de Indiana Jones continúa siendo para mí uno de los recuerdos más queridos y añorados de la adolescencia. Digo sin temor a equivocarme trilogía, porque aquella pálida continuación (Indiana Jones y el Reino de la calavera de cristal) no llega a funcionar, ni de lejos, en el universo mágico del Doctor Jones, recaudaciones millonarias aparte. Por algo será que es la única en la que apenas se hacen bonitos guiños a la aviación… Continue reading

Aviación y cine (VII): Con Air (Convictos en el aire)

con_airport01Otro producto de la inagotable factoría Bruckheimer, especializada en explosiones, deflagraciones y detonaciones de todo tipo fue la entretenidísima, a la vez que inverosímil Con Air: convictos en el aire (Simon West, 1997). Protagonizada por el sobrinísimo de Coppola, Nicholas Cage y el también irregular John Cusack cuenta la truculenta historia de un avión destinado al transporte de prisioneros de extrema peligrosidad que es secuestrado por los presos, cuya mente pensante es el malo malísimo John Malkovich (este sí que es regularmente bueno actuando). La prisión aérea o «Jailbird» utilizada para trasladar a estos siniestrísimos hampones, un Fairchild C-123K Provider.
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Little Boy, Enola Gay y el Holocausto Nuclear

Atomic_cloud_over_HiroshimaHiroshima: 6 de Agosto de 1945. 08.15 horas. El sonido de las sirenas antiaéreas alarma a los trabajadores que se dirigían a sus fábricas. Los servidores de las baterías japonesas oyen el rugido de motores de aviación aproximándose a la ciudad. Sobre ellos, a 10.000 metros de altura, un bombardero Boeing B-29A Superfortress, bautizado como Enola Gay y pilotado por el Coronel Paul Tibbets lanza sobre la ciudad a Little Boy, una bomba de uranio 235 de 16 kilotones. Cuando se encuentra a 580 metros de altura, la bomba hace explosión, con una potencia equivalente a 12.500 toneladas de TNT. En una millonésima de segundo, la reacción nuclear en cadena elevó la temperatura en el punto de explosión a 3.000 grados centígrados, incinerando automáticamente todo en un radio de cuatro kilómetros. Un viento huracanado comenzó a soplar de fuera adentro, elevando una inmensa seta al cielo. Setenta mil personas acaban de morir instantáneamente y el mundo entra a través de este arco del horror, en la era nuclear… Continue reading

El enigma del «Lady Be Good»

Los nueve hombres que componían la tripulación del "Lady Be Good"

Los nueve hombres que componían la tripulación del «Lady Be Good»

Como el mar, el cielo esconde también sus secretos. Algunos permanecen enigmáticamente ocultos para siempre. Otros a veces descubren tragedias. Un 4 de abril de 1943, un bombardero cuatrimotor Consolidated B-24D Liberator perteneciente a la Novena Fuerza Aérea de la USAAF llamado «Lady Be Good» desaparecía sin dejar rastro tras cumplir una misión sobre el puerto de Nápoles. Ni los otros aviones lo habían vuelto a ver, ni había sido derribado. El mar o el desierto parecían habérselo tragado… Fue un enigma que se mantuvo sin resolver durante muchos años. Esta es su historia. Continue reading

Aviación y Cine (V): King Kong

KingKong1933_posterDe todos los monstruos que en el cine han sido, ninguno se acerca a la popularidad, atractivo y leyenda de este gigantesco simio encaramado al Empire State Building de Nueva York con su rubia chica en brazos y luego atacado hasta la muerte por un enjambre de aviones militares. King Kong es uno de los iconos más legendarios de la historia del cine y se conocen todos y cada uno de los detalles y trucos de esta innovadora obra de arte, aunque quizá muchos desconocen que el avión  protagonista de esta escena memorable del cine era el Curtiss F8C-5/O2C-1 Helldiver. Continue reading

Los olvidados de la Batalla de Inglaterra (II): Heinkel He 59

He 59C-2 en vuelo. Las unidades SAR iban pintadas en blanco brillante, con matrículas civiles y grandes cruces rojas en el fuselaje y los planos.

Cuando comenzaron los grandes enfrentamientos aéreos de la Batalla de Inglaterra en aquel trágico verano de 1940 sobre el Canal de la Mancha entre la RAF y la Luftwaffe, era evidente que a causa de ello muchos pilotos caían a las aguas del mismo. Los bombarderos alemanes regresaban a sus bases francesas en muchas ocasiones con sus aparatos gravemente averiados. Tanto igual les sucedía a los cazas que les escoltaban, con el agravante de que estaban al límite de su radio de acción y se quedaban a menudo sin combustible sobre el mar. Los pilotos de la RAF también sufrían averías y heridas y muchos caían al agua tras lanzarse en paracaídas. En verano, la temperatura del Canal ronda los 14ºC y un hombre en el agua tiene unas cuatro horas de margen para permanecer con vida. Por tanto, era prioritario localizar a esos pilotos derribados antes de que la hipotermia acabara con ellos. Continue reading