Aviones que cambiaron el curso de la Guerra Civil Española (I): El accidente del General Sanjurjo

El general Sanjurjo se despide de su esposa y amigos antes de subir a la Puss Moth pilotada por Juan Antonio Ansaldo, en el campo de fortuna de Boca do Inferno, en Estoril

El general Sanjurjo se despide de su esposa y amigos antes de subir a la Puss Moth pilotada por Juan Antonio Ansaldo, en el campo de fortuna de Boca do Inferno, en Estoril

Está más que comprobado que la Historia la escriben los grandes hechos y las grandes decisiones, pero en modo alguno pueden escapar (y durante todas las épocas ha sucedido) a lo que podríamos denominar como imponderables. Un plan militar bien concebido puede verse totalmente modificado por estos pequeños detalles que se escapan al control humano. Una tormenta traicionera, un teléfono que no funciona, unas señales mal interpretadas, pueden llevar al éxito o al fracaso. También es cierto que otras muchas veces pasa «lo que tenía que pasar», pero hay ejemplos que permiten analizar como un hecho puntual cambia el devenir de los acontecimientos. En este y otro post que pronto publicaremos, hablaremos de dos accidentes que cambiaron las páginas de nuestra amarga Guerra Civil. Hace de su inicio casi ochenta años y tristemente muchos aún hablan de ella como si fuera algo de ayer mismo. No es aquí nuestra intención ni mucho menos, sino relacionar una vez más la Historia con la Aviación. Por tanto, veamos como el primer Jefe del Alzamiento de 1936, el General Sanjurjo, pereció en un accidente aéreo justo cuando el Golpe militar se convertía en una guerra fratricida… Continue reading

El Zero de Akutan

Uno de los mejores aviones de combate de la historia: El Mitsubishi A6M Zero

Uno de los mejores aviones de combate de la historia: El Mitsubishi A6M Zero

Hubo un tiempo en que el mejor avión japonés, el Zero, se enseñoreaba de los cielos del Pacífico. Los ágiles, aerodinámicos y brillantes cazas Mitsubishi A6M y sus competentes y experimentados pilotos eliminaron toda oposición de los cielos y fueron hasta 1943 el mejor argumento con que contaba Japón para aceptar el difícil reto que había planteado el 7 de Diciembre de 1941 en Pearl Harbor. Durante este tiempo, los aviones aliados llevaron en muchas ocasiones las de perder. Aquel estilizado monoplaza nipón, salido de los tableros de diseño del ingeniero Jiro Horikoshi tenía mejores prestaciones que cualquier rival que se le pusiera por delante. Viraba más rápido, era muy veloz y tenía una descomunal autonomía. Los aliados necesitaban saber que escondía aquella magnífica máquina, y para ello debían capturar intacto aquel peligrosísimo avión. Esta es la historia del primero que obtuvieron los aliados: El Zero de Akutan. Continue reading

Vuelo 4U9525 de Germanwings: Reflexiones después de la tragedia

Airbus A320-211 D-AIPX siniestrado, aproximándose al aeropuerto de Belgrado, en 2014 (Dejan Milinkovic - Pixstel Photography/Airliner.net)

Airbus A320-211 D-AIPX siniestrado, aproximándose al aeropuerto de Belgrado, en 2014 (Dejan Milinkovic – Pixstel Photography/Airliner.net)

La verdad es que, en este mundo actual de saturación de datos y de sobreinformación, en muchas ocasiones incompleta, inexacta o incluso contradictoria, es mejor mantenerse a la espera, ver la evolución de los hechos y obtener datos concluyentes antes de hacer un juicio de valor sobre lo que ha sucedido. Las catástrofes, sean grandes o pequeñas (según para quien), muestran lo mejor y lo peor de lo que obtenemos a través de la nueva forma de recibir información. Es tan gratuito valorar algo, tan fácil expresar una opinión, por muy nula que sea la capacitación de éste o aquel para hablar de un tema en concreto que no es de extrañar las reacciones de muchos ante un caso como el que tristemente ha teñido la aviación europea de luto desde hace dos semanas. La tragedia del Vuelo 4U9525 de Germanwings. Continue reading

Desaparición del vuelo MH370: un año después

Un mujer escribe un mensaje en recuerdo del vuelo MH370 de Malaysia Airlines (REUTERS/Samsul Said)

Una mujer escribe un mensaje en recuerdo del vuelo MH370 de Malaysia Airlines (REUTERS/Samsul Said)

Parece mentira, pero hoy se cumple un año de la misteriosa, y hasta ahora inexplicable, desaparición del vuelo MH370, en el que un Boeing 777-200ER de la compañía de bandera malaya Malaysian Airlines con destino a Beijing desapareció sin dejar rastro en las inmensidades del Océano Índico en la madrugada del 8 de marzo de 2014. Y digo que parece mentira porque en estos tiempos de sofisticaciones informativas hasta rozar el verdadero espionaje, donde se sabe qué compras, cuándo lo compras, qué comes, con quién sales y hasta qué puedes decir en tus conversaciones más íntimas, la verdad es que todavía nadie ha sido capaz de dilucidar qué ha sucedido con este extraño enigma que sigue poniendo en jaque a las más prestigiosas autoridades sobre la materia.

Las informaciones que hasta ahora han quedado suficientemente constatadas, según un exhaustivo informe presentado la semana pasada por el propio gobierno malayo, a través de su Ministro Najib Razak, son las siguientes:

  • El avión, por circunstancias desconocidas, invirtió su curso NO, y fijó nuevo rumbo SE, atravesando de nuevo Malasia y tras quedarse sin combustible después de siete horas más de vuelo, caer en un punto indeterminado del Océano Índico. Tal información la han proporcionado los satélites Inmarsat que activan el sistema SATCOM de a bordo.
  • La información por parte de la compañía revela la existencia de una radiobaliza a bordo del avión que no había pasado las inspecciones pertinentes. Recordemos que las radiobalizas (denominadas en inglés ELT Emergency Locator Transmitter) transmiten la posición de las aeronaves a través de los satélites y se activan de forma automática en cuánto nota una brusca desaceleración. En su momento se había descartado la activación del ELT en este avión.
  • La investigación no encontró nada sospechoso en las historias personales, médicas ni financieras de los pilotos ni de la tripulación. No ha podido constatarse, en cualquier caso, un comportamiento anormal por parte de los pilotos de la aeronave, Zaharie Shah y Fariq Abdul Hamid, con lo que la teoría del suicidio, sigue en entredicho.
Un familiar de uno de los pasajeros chinos desaparecidos en el vuelo MH370 sujeta una pancarta (El Mundo / AFP)

Un familiar de uno de los pasajeros chinos desaparecidos en el vuelo MH370 sujeta una pancarta (El Mundo / AFP)

En cualquier caso, tras un año sin apenas respuestas, se abre el período negro, cruel y mecánico de las reclamaciones a las compañías aseguradoras, a la maltrecha compañía aérea (cuyo año negro ha sido incomparable, con el desastre, meses después, de otro de sus Boeing 777, esta vez a causa más que segura de un misil antiaéreo sobre Ucrania), y al propio estado malayo, que ha decidido, falto de información, a decantarse por intentar cerrar el caso, manifestando, cada vez menos veladamente, que el avión simplemente se ha estrellado, y sus ocupantes han perecido. Tampoco el gobierno chino (153 de los 259 pasajeros son de esta nacionalidad), está mostrando una excesiva contundencia en exigir explicaciones y responsabilidades. Los millones de dólares empleados en la búsqueda de los restos del avión, hasta ahora han sido estériles, a pesar de los medios aeronavales empleados y su constatada pericia tecnológica. Y la factura sigue creciendo, mientras este extrañísimo caso queda cada vez más fuera de los foros de interés de la opinión pública. Desgraciadamente esta es la cruda verdad. Son 239 víctimas de hace un año…

Desde aquí, al menos, seguiremos a la espera de acontecimientos, y, tal como decíamos hace un año en nuestro post Enigmas, mentiras e interrogantes sobre el vuelo MH370, con la esperanza de que este extraño enigma, sin duda el más grande de la historia de la aviación, pueda solucionarse lo antes posible. Por los ocupantes del Vuelo MH370 y por sus sufridas familias.

Noticias relacionadas:

Ni rastro del Vuelo MH370 un año después de su desaparición: http://www.abc.es/internacional/20150307/abci-malasia-vuelo-aniversario-mh370-201503061925.html

Los familiares recuerdan al MH370 pese a las autoridades chinas y malayas: http://www.elmundo.es/internacional/2015/03/08/54fc7ae1e2704e67108b457e.html

Missing Malaysian Airliner’s Crew Behaved Normally, Report Says: http://www.nytimes.com/2015/03/09/world/asia/missing-malaysian-airliners-crew-behaved-normally-report-says.html?ref=world&_r=0

 

Sobrevivir a seis mil metros sin paracaídas: la asombrosa historia de Nicholas Alkemade

Nicholas Alkemade salta de su incendiado Lancaster con la certeza de una muerte casi segura pero al menos evitando el morir abrasado, inicia una vertiginosa carrera de seis mil metros hacia el suelo

Nicholas Alkemade salta de su incendiado Lancaster con la certeza de una muerte casi segura pero al menos evitando el morir abrasado, e inicia una vertiginosa carrera de seis mil metros hacia el suelo.

Quizás sea esta una de las historias que merecen ser contadas en las épocas navideñas. Pero como ya nos coge un poquito pasada y todavía hace suficiente frío, os la relato porque de verdad merece la pena conocer. De la muchas historias sorprendentes que leí en mi juventud sobre la Segunda Guerra Mundial, hazañas, casualidades y, llámese como quiera, «milagros», ésta es una de las que más recuerdo y aprovecho para releer en una preciosa trilogía de libros de bolsillo llamada Hazañas y secretos de la II Guerra Mundial y que conservo celosamente.

Se trata de la historia del sargento de la RAF Nicholas Alkemade, que sobrevivió a un terrorífico salto sin paracaídas desde su incendiado bombardero a 6.000 metros de altura, una noche de marzo de 1944. Parece ciencia ficción, y verdaderamente es difícil de explicar, pero la historia es real y está perfectamente contrastada. Continue reading

Aterrizar en un barco: Eugene Ely y su Curtiss Pusher en el primer apontaje de la historia

Eugene Ely y su Curtiss entran en la historia aterrizando en la cubierta del crucero norteamericano USS Pennsylvania

Eugene Ely y su Curtiss entran en la historia aterrizando en la cubierta del crucero norteamericano USS Pennsylvania, en la bahía de San Francisco

Seguramente ninguno de los protagonistas de la hazaña se dio cuenta en aquel momento de que iban a revolucionar no solo la historia de la aviación, sino también las reglas del juego de la Guerra en el Mar y casi, de los conflictos venideros. El pasado 18 de enero se cumplieron 114 años del primer aterrizaje de un avión en un buque. Lo que surgió de una aventura, un reto, y una demostración de la valía de aquellas frágiles máquinas de madera y tela, diseñadas y pilotadas por valientes y entusiastas pioneros de la aviación, pasó a abrir un nuevo campo en la ingeniería naval, y en menos de una década después, empezaban a surgir en las mejores marinas del mundo la nave que se convirtió en capital del poder naval: el portaaviones.

Un día como aquel pero del ya lejano 1911, el joven piloto Eugene Burton Ely subió a la rudimentaria cabina de su frágil Curtiss Model D (o Curtiss Pusher), un biplano con hélice impulsora y 40 hp de potencia en el Hipódromo de Tanforan, adaptado como improvisado aeródromo y situado en la península de San Francisco, en California. En la toldilla del crucero acorazado USS Pennsylvania (ACR-4), anclado en la bahía, se había dispuesto una plataforma de 30 metros de longitud y 10 de ancho, atravesada de banda a banda por 22 tensores sujetos por sacos de arena. Ely había dispuesto tres ganchos en el tren de aterrizaje triciclo de su avión, con el fin de ir enganchándose a los tensores y detener el Curtiss al final de la plataforma. Por último, en caso de que todo fallara, se había dispuesto un grueso toldo para frenar. El Pusher despegó y se aproximó por la popa al crucero, con una velocidad de aproximación de sesenta kilómetros por hora, algo por encima de lo calculado debido al viento de cola. Ely vira y corta los gases. El biplano tocó en la plataforma y enganchó en el duodécimo retén, quedando detenido completamente 25 metros después. ¡Era la primera vez que un avión aterrizaba en un barco!

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