Aviones que cambiaron el curso de la Guerra Civil Española (III): El accidente de Ramón Franco

El Z.506B 73-1, flotando en la Base mallorquina de Pollensa, en 1938 (Francisco Andreu / Aviationcorner.net)

El Z.506B 73-1, flotando en la Base mallorquina de Pollensa, en 1938 (Francisco Andreu / Aviationcorner.net)

He de reconocer que soy muy aficionado al mundo del misterio, a lo paranormal y a las historias secretas. Desde hace mucho sigo con verdadero interés y mucho respeto el programa de Iker Jiménez en las noches de los domingos, Cuarto Milenio, donde con un tono ameno, objetivo y para mi gusto, nada sensacionalista, informa sobre cuestiones misteriosas, oscuras e inexplicables. Hace unos meses, en una sección titulada “Páginas secretas de nuestra Historia”, y encabezada por el periodista José María Zavala, donde, partiendo de su magnífica obra Franco, el Republicano: La vida secreta del hermano maldito del caudillo, se hablaba del extraño accidente del Teniente Coronel Ramón Franco, que se perdió en el Mediterráneo en Noviembre de 1938, durante una misión de bombardeo mientras pilotaba un hidroavión CANT Z.506. Pero, ¿que hay de cierto en este poco conocido suceso de nuestra Guerra Civil en el aire? ¿Cuáles son las razones que explican la pérdida del hermano del general Franco y héroe del Plus Ultra en una oscura jornada de hace casi ochenta años?

Ramón Franco y su amigo Julio Ruiz de Alda, a bordo del Dornier Wal "Plus Ultra" (Fondo fotográfico del Archivo Histórico del Ejército del Aire)

Ramón Franco y su amigo Julio Ruiz de Alda, a bordo del Dornier Wal “Plus Ultra” (Fondo fotográfico del Archivo Histórico del Ejército del Aire)

Ramón Franco Bahamonde, más que sabido que republicano convencido (el concepto de republicano es muy a menudo confundido, consciente o inconscientemente por muchos historiadores o pseudoinvestigadores, con el concepto de izquierdas y derechas. Dudo que un activo político republicano como fue José María Gil Robles pudiese declararse como de izquierdas. Pero bueno, son aspectos que en la España actual es cada vez más difícil de puntualizar adecuadamente), había desarrollado durante los años treinta una significativa actividad política.

No es difícil imaginar una mala relación entre ambos hermanos. El conservador y monárquico Francisco, enfrentado al aventurero y republicano Ramón. Parece comprobada la  fractura ideológica, tal como se refleja en el intercambio epistolar entre ambos. No olvidemos que Ramón Franco había desempeñado un papel preeminente en la caída de la monarquía alfonsina, señalándose como uno de los instigadores de la Sublevación de Cuatro Vientos. Lo curioso es que había recibido agasajos y reconocimientos por parte de la Corona, e incluso por parte (aunque estos a regañadientes) del dictador Miguel Primo de Rivera. Pero graves enfrentamientos con este último, tras varios episodios de rebeldía, lo llevaron a profesar un visceral odio al Poder establecido y a alinearse en el bando opuesto. Ramón, en su carácter, era, para unos, un republicano idealista, que concebía a aquel nuevo régimen como la herramienta definitiva de sacar a España de la mediocridad (según él) existente, y a la que, indudablemente, amaba. Para otros, Franco era un peligroso instigador, con simpatías con el más peligroso anarquismo, obsesionado con las revoluciones sangrientas y con las sublevaciones, sea cual fuere el objetivo. Juzguen y valoren ustedes.

Uno de los hidroaviones CANT Z.506B, matrícula 73-3 en la Base Aérea de Los Alcázares, Murcia, hacia 1940 (Francisco Andreu / Aviationcorner.net)

Uno de los hidroaviones CANT Z.506B, matrícula 73-3 en la Base Aérea de Los Alcázares, Murcia, hacia 1940 (Francisco Andreu / Aviationcorner.net)

La República instaurada el 14 de abril de 1931 premió con generosidad a personajes como Ramón Franco, nombrándolo jefe de la Aeronáutica Militar, y tras su, verdaderamente mediocre paso por la política, fue nombrado Agregado Aéreo de España en Washington, donde le cogió  el inicio de la guerra. El punto de inflexión que marca su decisión de pasarse al bando nacional se marca a raíz del conocimiento del asesinato de su gran amigo, Julio Ruiz de Alda, compañero en la cabina (junto a Juan Manuel Durán y Pablo Rada) de aquel glorioso Dornier Wal llamado Plus Ultra que cruzó el Atlántico Sur y llenó de orgullo a toda España en 1926. Ruiz de Alda, activo falangista (había sido uno de los fundadores del partido), había sido encarcelado en la Prisión Modelo de Madrid tras el inicio de la Guerra Civil y el 22 de agosto de 1936 fue fusilado, junto a otros prisioneros y de forma sumaria, por milicianos anarquistas. Aquella injusticia motivó el pasarse al otro bando, para servir bajo el mando de su hermano, quien lo destinó al mando de la Base de Hidroaviones en Pollensa, no sin ciertos recelos por parte de otros mandos de la aviación nacional, que no olvidaban el pasado casi revolucionario del aviador. Allí empezaría a volar los hidros en servicio en aquel momento, pero no iba a contar con estrechas amistades a priori. No es sorprendente. En una España tan bipolar como aquella, era muy difícil crearse evidentemente y en cualquiera de los dos bandos, una reputación fiable para unos u otros. Años de delaciones, injusticias y ciertamente fidelidades de fortuna. Pero no olvidemos que, buceando en la personalidad de Ramón Franco, las divergencias políticas podrían quedar a un lado. Su amigo Ruiz de Alda era falangista, pero Pablo Rada, su fiel mecánico en el Plus Ultra, era declarado anarquista y  a pesar de luchar en el bando contrario, nunca dejó de ser elogiado y apreciado por su comandante.

En 1938, el General Alfredo Kindelán, jefe de la aviación nacional, encargó a Italia cuatro hidroaviones CANT Z.506B con el fin de reemplazar a los ya obsoletos CANT Z.501. Era este elegante trimotor la versión militarizada del transporte civil Z.506, y fue concebido como bombardero y avión de reconocimiento marítimo. Monoplano de ala baja, construido totalmente en madera, revestido el conjunto con contrachapado y tela barnizada. Contaba con dos grandes flotadores fabricados de duraluminio, unidos al fuselaje mediante tubos de acero carenados.

CANT Z.506B 73-2 en una misión sobre el Mediterráneo. Estos aviones operaron hasta 1943, causando baja por falta de repuestos.

CANT Z.506B 73-2 en una misión sobre el Mediterráneo. Estos aviones operaron hasta 1943, causando baja por falta de repuestos.

Procedentes de Ala Littoria, los cuatro aparatos adquiridos fueron reacondicionados, enviándose a tripulaciones españolas a la factoría italiana de Cantieri Riuniti dell´Adriatico (CANT) en Monfalcone para familiarizarse con ellos. Los aviones llegaron por parejas a Pollensa, el 21 y el 27 de agosto de aquel mismo año, formando la nueva escuadrilla 1-E-73 al mando del Capitán Antonio Soriano, para componer, junto a la escuadrilla 2-E-62 (equipada con los Z.501), la nueva unidad 2-G-62-73.

El 28 de octubre de 1938, alrededor de las 06.00 hrs y con muy mal tiempo, los trimotores CANT Z.506B, pilotados por el propio Ramón Franco y el capitán Rodolfo Bay, con matrículas 73-1 y 73-4 respectivamente, despegaron de la base de Pollensa, a ejecutar, al parecer, una misión de bombardeo contra el puerto de Valencia. Bay, era un piloto también muy experimentado y que sería toda una institución en España, siendo miembro de una de las primeras tripulaciones que alcanzó las américas con Iberia y sus primeros DC-4 a principios de los 40, así como fundador de Spantax en 1959. Como el propio Bay relató, los dos aviones ascendieron hasta los 4.000 metros y a la altura del cabo Formentor, ambos trimotores entraron en un frente muy denso de nubes. En ese momento, ambos comandantes advirtieron una brusca pérdida de impulso en sus aparatos. Bay sacó los flaps a tope para ganar sustentación e inmediatamente vio como el 73-1 picaba bruscamente a estribor y desaparecía entre las nubes, antes de lo cual vio un frenético movimiento de cabezas en la cabina del avión. A pesar de que se mantuvo orbitando cerca de la zona e intentó contactar por radio con el otro hidro, fue en vano y regresó a su base.

Los hermanos Francisco y Ramón Franco posan juntos en Melilla en 1923

Los hermanos Francisco y Ramón Franco posan juntos en Melilla en 1923

Pasado el tiempo máximo de seguridad, en base al combustible que llevaba a bordo el 73-1, definitivamente se dio la alarma y el minador Vulcano fue destacado para que realizara una búsqueda en la zona del posible accidente. El buque encuentra un día después, 30 de octubre, entre restos flotantes del esbelto trimotor, los cuerpos sin vida de Ramón Franco y del teniente Joaquín Domínguez García, rescatando la lancha de salvamento Pollensa los cadáveres del teniente de navío Melchor Sangro Torres, y del sargento mecánico Emilio Gómez Martí, no pudiendo hallar el del cabo José Cánaves Costa, 1º radiotelegrafista, dándosele por desaparecido.

El cuerpo de Ramón Franco, llevado a tierra, fue examinado minuciosamente, con el fin de obtener pistas que permitieran descubrir que había causado aquel mortal accidente. Según el informe pericial, y aparte de otras heridas y fracturas, presentaba una herida en la sien izquierda en forma de circunferencia de un centímetro de diámetro. El agujero era limpio, con los bordes algo negruzcos y sin restos de sangre, debido al lavado del agua de mar. Se planteó si ello se debía a un impacto de bala, por causa de asesinato suicidio pero se descartó porque era poco probable en un incontrolable picado desde tres mil metros de altura, y tras el impacto, menos aún, ya que era casi imposible sobrevivir a la catástrofe. Así que finalmente se concluyó que habría sido producida a causa de un golpe contra un saliente de la cabina. En la hoja de servicios del aviador, héroe de la famosa travesía transatlántica fue: «Fallecido en accidente de aviación a causa del mal tiempo».

Restos de la cola del 73-1, recuperados del mar y llevados a Mahón, actualmente se encuentran en el Museo del Aire.

Restos de la cola del 73-1, recuperados del mar y llevados a Mahón, actualmente se encuentran en el Museo del Aire.

A partir de ahí, surgen las conjeturas. Ante todo, resultaba evidentemente muy extraño que aquel avión, ante los ojos expertos de la otra tripulación, se precipitara al vacío. El propio Bay recordó que, en primer lugar, aquel día les indicaron que permutaran los aviones, algo que le extrañó sobremanera. Así que Franco tripuló el de Bay y éste el del primero.

Una vez en vuelo, Bay relató que cuando ambos aviones se acercaron al amenazante frente nuboso, le pareció observar, como dijimos antes, una inusitada agitación en la cabina del 73-1; distinguió un continuo ir y venir de las cabezas del observador, el mecánico y el radiotelegrafista, cuyo puesto estaba en el pasillo inferior de la cabina, lo cual evidenciaba que se habían puesto en pie. Aunque realmente no pudo precisar si ello se debía a una alarma real o simplemente a comunicaciones sobre la situación precaria del trimotor en aquel momento.

Las corrientes más comunes han hablado de sabotaje, auspiciado por su propio hermano Francisco. La fría (en el mejor de los casos) relación entre el Generalísimo y su díscolo hermano, la áspera acogida del mismo por parte de los otros cuadros militares, solo aceptada por la evidente filiación de Ramón y el agresivo pasado republicano del mismo, justificarían que desde el propio cuartel general en Burgos decidiera acabar con la vida de un personaje famoso de pasado republicano y que rivalizaría con el de su hermano.

Según la versión de Pilar Franco, hermana del aviador, el avión fue saboteado mientras el piloto había sido distraído para atender una supuesta (y falsa) llamada del general Franco. Esta tesis del sabotaje, aun sin constatarse documentalmente, tiene cierto rigor en lo que se refiere a la afiliación masónica de Ramón Franco.

El CANT Z.506 73-1 en fase de alistamiento o revisión, en la base de Pollensa, en 1938. (/www.network54.com/Forum/394728/thread/1277159433)

El CANT Z.506 73-1 en fase de alistamiento o revisión, en la base de Pollensa, en 1938. (/www.network54.com/Forum/394728/thread/1277159433)

Siendo un miembro reputado de la Masonería Española (como muchos de sus colegas políticos de la Segunda República), el hecho de haberse cambiado de bando, por las razones antes expuestas, podría tener graves consecuencias. Pero además, según indica Zavala, parece que recibió amenazas por parte de la Masonería debido al libro que tenía pensado publicar, según parece, un  libro antimasónico que se llamaba “La burla del grado 33”. En cualquier caso, y si ello fuera cierto, el argumento de que al regresar se encontró con una rueda destrozada, como advierte, ya anciana, en una antigua entrevista televisada por Canal Sur nos indica que, al menos en este punto, no acierta demasiado con su diagnóstico, ya que el avión siniestrado era un hidroavión, que como es bien sabido, carece de tren de aterrizaje.

El propio Bay defendió dicha tesis. Para un piloto tan experto como él, y capaz de volarlo todo, no cabía otra explicación, como declaró tiempo después: “Para mí está muy claro. Muy bien preparado, pero un sabotaje sin duda. Es difícil demostrarlo al cabo de los años, pero no me cabe duda que el avión estaba preparado para que ocurriese lo que ocurrió”. Lo que nunca pone sobre el tapete, es el origen de ese sabotaje.

Juan Manuel Durán, Ramón Franco Bahamonde y Julio Ruiz de Alda, artífices del vuelo del "Plus Ultra". Resta para completar la tripulación el cabo mecánico Pablo Rada.

Juan Manuel Durán, Ramón Franco Bahamonde y Julio Ruiz de Alda, artífices del vuelo del “Plus Ultra”. Resta para completar la tripulación el cabo mecánico Pablo Rada.

Nuevas tesis por tanto, para un accidente oscurecido por el fragor de una guerra cainita y mortal, llena de páginas aun pendientes de iluminar. En definitiva, respecto a la obra de Zavala, un libro muy jugoso, que verdaderamente recomiendo en su lectura, pues en sus páginas encontrará más de uno muchas sorpresas históricas, siempre analizadas, aparte del rigor de investigación, desde una más que encomiable objetividad, según mi punto de vista. Un don que últimamente escasea demasiado por estos lares.

 

CANT Z.506B Airone. Grupo Mixto 62-73. Pollensa. 1938

Especificaciones CANT Z.506B Airone:

  • Origen: Cantieri Aeronautici e Navali Triestini
  • Planta motriz: Tres motores radiales de 9 cilindros  Alfa Romeo 126 R.C.34, refrigerados por aire, de 750 hp al despegue cada uno.
  • Dimensiones: Envergadura: 26,50 m. Longitud: 19,24 m. Altura: 7,45 m.
  • Pesos: Vacío: 8.750 kg. Máximo al despegue: 12.705 kg.
  • Prestaciones: Velocidad Máxima: 350 km/h. Techo de servicio: 7.000 m. Alcance: 2.000 km.
  • Armamento: Una ametralladora de calibre 12.7 mm Breda-SAFAT en posición ventral y tres ametralladoras de calibre 7.7 mm Breda-SAFAT en posición ventral y a ambos costados del fuselaje. Carga máxima de bombas: 1.200 kilogramos / torpedo de 800 kilogramos
  • Tripulación: 5

Bibliografía Consultada:

Angelucci, E.; Matricardi, P. (1979). Aviones de todo el mundo. Tomo III: La Segunda Guerra Mundial (I parte). Madrid: Espasa-Calpe.

Clemente Esquerdo, J. (2014). General Juan de Leste Cisneros, General de División del Ejército del Aire 2R. En Revista Aeroplano, Nº 32, 2014. http://publicaciones.defensa.gob.es/pprevistas/2082a36b-fb63-65ab-9bdd-ff0000451707/index.html#/136/

Díaz Lorenzo, J.C.: La Aventura de Rodolfo Bay. En: https://mundodelaaviacion.wordpress.com/2011/10/15/la-aventura-de-rodolfo-bay/

Zavala, J.M. (2005). Franco, el Republicano: La vida secreta del hermano maldito del caudillo. Barcelona: Altera.

Zavala, J.M. (2015). Ramón Franco, ¿accidente o asesinato? En: La Razón: http://www.larazon.es/lifestyle/la-razon-del-verano/enigmas-de-la-historia/ramon-franco-accidente-o-asesinato-PF10268777

Zavala, J.M. (2015). Páginas secretas de nuestra historia: el hermano republicano del Caudillo Franco. En: http://www.cuatro.com/cuarto-milenio/programas/temporada-10/t10xp32/Paginas-historia-republicano-Caudillo-Franco_2_1973505066.HTML

Pilar Franco Ramón F asesinado por la masonería: En: https://www.youtube.com/watch?v=XIVfMiVO6FI

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